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México, creo en ti... esencia de un poema...pensamiento
cuyo mensaje tan diverso, por las diferentes connotaciones
e interpretaciones que pudieran darle las personas;
sin embargo, esa frase de cuatro palabras, tiene implícito
un gran significado que renace durante el mes de la
patria y en la emoción escondida del mexicano,
más allá de fronteras y continentes.
En
estos días del Bicentenario, libertad e independencia,
son el principal motivo de las celebraciones en todos
los rincones de la geografía nacional. En cada
comunidad, la bandera nacional luce con esplendor, insignia
tricolor que sintetiza la esencia del pasado, presente
y futuro de un pueblo sediento de paz, que grita ¡Viva
México!, como exclamación salida del alma,
fuerte con las notas del himno nacional; y al compás
de las bandas de guerra, clarinetes, tambores y cornetas,
unen sus melodías para dar el toque marcial y
de respeto a los símbolos patrios.
El
Bicentenario de la independencia nacional, más
que una fecha conmemorativa, es una verdadera celebración
para todos los que nacimos, vivimos y heredamos la riqueza
cultural de un país, que siente en sus entrañas,
el dolor y la destrucción a causa de la violencia.
Un pueblo atemorizado, sediento de paz, demanda castigo
para criminales, secuestradores, narcotraficantes y
funcionarios vinculados con organizaciones delictivas;
una sociedad que reclama seguridad, familias sumidas
en crisis y desintegradas, a causa del problema de toda
forma agresiva que rompe la armonía social. No
puede ocultarse la realidad, la situación social
es de emergencia... Vale la pena, fortalecer ese espíritu
de lucha y orgullo por lo nuestro, lo que somos y dejaremos
a las futuras generaciones: un país en desarrollo,
libre de piratería, corrupción, secuestros,
asesinatos, pornografía y pobreza. ¡Vivimos
en un México no soñado!
¡Un
México lastimado severamente! Un país
que se resiste a avanzar en su economía, pero
que disfruta los sabores de la comida, el aroma de sus
frutas y la belleza de sus flores; un país que
explota su petróleo, apostando a nuevas inversiones
y estrategias; un Estado secuestrado por el narcotráfico,
lucha con sus cuadros militares, derramando sangre,
perdiendo vidas, firmes al combate del enemigo que habita
en casa... ese es el México que celebrará
un aniversario más de su independencia este año
2010.
“Si
la patria es pequeña, uno grande la sueña"
es una frase de Rubén Darío, que debe
sembrarse en la mente de los niños, cultivarla
como valor preciado; para creer en la bandera tricolor
con su águila devorando una serpiente; defender
con valentía el legado de Don Miguel Hidalgo,
Allende, Morelos, Doña Josefa Ortíz, quienes
consiguieron Patria y libertad para todos.
Salvemos
con buenas acciones nuestro México lindo; el
México de todos los que habitamos este país,
no el México del PAN, PRI o PRD, porque tampoco
es el México de Beatriz Paredes, Peña
Nieto o López Obrador; ni propiedad de Carlos
Slim, los Zetas, Televisa o TV Azteca, es el México
de nuestros abuelos, padres e hijos, de todos los que
la ley reconoce como mexicanos, sin distinciones de
origen, posición económica,condición
física, religión, profesión, empleo
o nivel social. El México de todos, por ese valor,
afiancemos el orgullo y fortaleza, para actuar positivamente
a favor de una vida digna para todos, donde la paz sea
un seguro para la integridad.
¡Defendamos el México que conocimos cuando
niños y soñamos cuando jóvenes!
Hagamos del pedacito donde habitamos un sitio seguro
para los nuestros, sin olvidar los versos y el "Credo"
escrito por el yucateco Ricardo López Méndez.
He
aquí dos estrofas:
México,
creo en ti como en el vértice de un juramento,
tú hueles a tragedia tierra mía,
y sin embargo ríes demasiado,
acaso porque sabes que la risa,
es la envoltura de un dolor callado.
México,
creo en ti, porque eres el alto de mi marcha,
y el punto de partida de mi impulso,
mi credo ¡Patria!, tiene que ser tuyo,
como la voz que salva,
y como el ancla.
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