El corazón de Ah' Canul - 15
 
No. 15
2010 Los Centenarios
Felipe J. Castellanos Arcila
 
 

Proclives a las celebraciones, como nos caracterizamos los mexicanos, hemos hecho de las celebraciones de los 200 años de nuestra Independencia y 100 años de la Revolución, motivo de grandes festejos, dando rienda suelta a nuestra mexicana alegría. ¡Viva México!

No es que por ello, estemos actuando mal, nuestros centenarios aniversarios de Independencia y Revolución se merecen eso y más, pero si el hecho de que los festejos nos hagan olvidar que tenemos grandes problemas y compromisos, que como a los mexicanos de antaño, el país de hoy nos reclama de una mayor atención.

Doscientos años del movimiento de Independencia y cien años de la Revolución, coincidentemente, no han bastado para construir el país que requerimos.

Circunstancias y motivos diferentes ocasionaron, en el país, el inicio de esos dos movimientos que marcaron los designios de los mexicanos, como nación, circunstancias también diferentes, pero no menos preocupantes, vivimos en la actualidad. ¿Seremos capaces de actuar en concordancia y generar una nueva Revolución? No refiero a una revolución armada, si a una re-evolución, a un nuevo ciclo, una vuelta al origen, en donde México todo, como país, sea el foco de nuestra atención, sin distingos ni partidarismos, parecería al menos que la sociedad mexicana así lo entiende y pretende lograr con los cambios de últimas fechas que han contribuido al inicio de un proceso de transformación democrática, a la que la clase política, tendría que marchar al mismo ritmo.

Se ha venido discutiendo, hasta la saciedad, en diversos foros, de la necesidad de cambios estructurales, en materia social, política, económica, educativa, que vengan a resolver las grandes desigualdades en que vive el país, que ayuden a resolver los problemas que de ellas se derivan: pobreza, inseguridad, corrupción y otros que nos mantienen sumidos en una situación en la que la sociedad se percibe atada, rehén de grupos que anteponiendo sus intereses, impiden el desarrollo sano del país.

Mucho haríamos los mexicanos, no sólo celebrando los goles de la Selección de fútbol, los Aniversarios de las grandes gestas y a los Héroes que nos dieron Patria, y si actuando congruentemente y de acuerdo a las exigencias actuales del país, que es lo que la Nación requiere y nos reclama, en primer término a quienes tienen la responsabilidad de guiar los designios del país. Habría que pensarse México como un proyecto a largo plazo y no únicamente en el México del próximo año 2012. Calkiní, noviembre de 2010.