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Sabia virtud de conocer el tiempo....... citando a Renato
Leduc en su célebre poesía hecha canción,
pero, ¿quién puede decir que tiene esa
virtud?, ¿quién conoce el tiempo?, ¿el
tiempo es una ilusión o existe realmente?, ¿cómo
puede describirse?, ¿cómo podemos conceptuarlo?,
¿qué decir de algo tan constantemente
medido?, ¿tuvo un principio?, ¿tendrá
un fin?
La
raíz TEMP, del latín TEMPUS, se refiere
a la duración sucesiva de las cosas; desde el
punto de vista filológico esta palabra significa
división, del griego TEMNO: dividir; así
pues, podemos considerar al tiempo como una sucesión
ordenada de acontecimientos o fenómenos en el
mundo sensible, constituido por dos componentes: época
e intervalo; la época indica la realización
de un fenómeno, hecho o suceso, que es algo que
ocurre en un punto particular del espacio; el intervalo
expresa el lapso que transcurre entre dos épocas.
Es
obvio que desde tiempo inmemorial, el tiempo ha inquietado
realmente al hombre en muchas formas y desde múltiples
puntos de vista, es posible que solamente los seres
humanos, entre todas las especies, no vivamos exclusivamente
en el presente y seamos los únicos que podamos
recordar el pasado con cierto detalle, prestarle mucha
atención y con la experiencia adquirida de la
regularidad de determinados cambios, aprender a prever
bastante bien el futuro. No sólo la humanidad
sino cada persona, al enfrentar su pasado y su futuro,
adopta o crea su propia filosofía del tiempo.
PLATÓN
(427-347 a.c.) imaginó una eternidad como contrapartida
del tiempo, es decir, al lado del tiempo efímero
y fugaz de la experiencia humana, puso un tiempo lleno,
denso, inalterable, siempre igual a sí mismo:
el tiempo de los Dioses.
ARISTÓTELES
(384-322 a.c), y tiempo después
NEWTON
(1642-1727), creían en un tiempo absoluto.
BERKELEY (1685-1753), creía que todos lo objetos
materiales, junto con el espacio y el tiempo eran una
ilusión.
Según BERGSON (1889-1941), el objeto principal.
EINSTEIN
(1879-1955), demostró la relatividad del tiempo
y que no está separado o independiente del espacio,
sino combinado, formando un objeto llamado espacio-tiempo,
constituyendo esto último, la cuarta dimensión.
Cada
individuo posee su propia medida del tiempo que depende
donde esté y cómo se mueva, es decir de
su circunstancia; nosotros, como nuestros antepasados,
nos damos cuenta que tanto en el universo como en nosotros
mismos, existen cambios que se repiten cíclicamente
y que producen sensación de duración,
uno tiene hambre y come, al cabo de un rato tenemos
hambre otra vez; ahora es de día y más
tarde de noche; ahora bien, esa sensación de
duración no es la misma cuando esperamos a la
mujer amada que cuando estamos con ella, estar en una
conferencia aburrida que en el café con los amigos
componiendo al mundo, una jornada de trabajo que un
domingo de ocio, lo que significa que esa sensación
de duración unas veces se nos hace más
larga que otras; un período de tiempo le parecerá
más corto o largo que a otro y quizá ni
corto ni largo a un tercero.
Por
lo tanto el hombre tuvo necesidad de crear unidades
de tiempo para poder medir, en una forma universal,
la duración de los fenómenos que se repetían
cíclicamente y el intervalo entre ellos, estableciendo
unidades mayores y menores a un día, como semana,
mes y año, menores como la hora, minuto y segundo,
inventando los relojes y los calendarios. |