| Aún
existe entre los pueblos de provincia la atávica
costumbre de los casamientos a muy temprana edad. Una
mujer pasada de los quince años ya se le consideraba
vieja y por tanto, sentenciada a la vestidura de santos.
Sin embargo, esa arcaica idea se ha ido transformado
en otra más liberal en donde el tiempo en el
matrimonio es lo de menos. Lo que cuenta primero es
la preparación profesional de ambos sexos y luego
la espera paciente a que la sociedad y Natura cumplan
con su parte.
Veamos
lo que sucedió en el enlace de dos mocitos en
el poblado de Nunkiní.
En
el estreno de su vida conyugal habían adquirido
el hábito de hamacarse, mecerse y disfrutar de
la tranquila vida provinciana en un paréntesis
de los ajetreos del hogar. Cierto día, involuntariamente
en un estornudo, a la desposada se le escapó
de los traicioneros intestinos un finísimo silbido
de variados matices musicales, que al joven le pareció
una sinfonía celestial y esencia de galácticas
flores, y para demostrar su regocijo quiso comentárselo
con su pareja:
—
¡X' pet, de prisa, levántate,
apúrate, rápido y cierra los postigos,
que no se escape nada, absolutamente nada, quiero inundar
mis pulmones con el desahogo aromático de tus
aires primaverales! La mujercita, sonrojada por aquel
descuido, no acababa de entender la reacción
sorprendente de su esposo, y titubeante cumplió
con el encargo.
—
Um, um, kichkelem in yum hach ki u boc, kichpan
Xpet, u lak, u lak (traducción de lo
escrito en maya: Hermoso Señor, en verdad que
es un viento oloroso, Xpet, otro, otro)
Pasaron
los años, vinieron los hijos y los nietos...
Acostados,
como ya era costumbre, resuena de pronto en el ambiente
un ronco y holgado eructo del bajo vientre, a causa
de la edad, que sorprende al marido y lo obliga a taparse
la nariz, y con el rostro verde, verdísimo, fosforescente,
camaleónico, reclama muy airado:
—
¡Pela ná ná, (Xpet, si ta
katic ta mején cisin banten ma ta bin chun cot,
pela... Traducción: $ & "'
* Xpet, sí tantas ganas tienes de evacuar, ¿por
qué no vas hasta el rincón de esa albarrada?
y jue tu & % $ •"X)
"Muy
cierto, cuando la juventud se va, se va junto con las
prerrogativas que da la precocidad del amor".
Caminatas
rejuvenecedoras
Muchos
piensan que un anciano debe mantenerse descansando,
todo el día en cama, sentado viendo televisión
o leyendo el diario. Sin embargo, vejez no es sinónimo
de inmovilidad. Está comprobado que la actividad
física no sólo retrasa el envejecimiento,
sino que ayuda a combatir enfermedades propias de: la
edad, como la osteoporosis y la arteriosclerosis.
El
doctor Jorge Cieza Collas, médico geriatra con
16 años de experiencia en la especialidad, afirma
que la actividad física en el anciano es una
de las mejores formas de mantener las arterias jóvenes
y el corazón sano. Y entre ellas, la caminata
es una de las mejores.
Claudia Flores Verano |