MATER
DOLOROSA! ; La que siente al hijo
que, al llegar al mundo, le rompe la entraña!
La que luego gime junto al negro túmulo
de
aquel que ya nunca volverá a besarla!
La que sufre el crudo martirio sin nombre
de los abandonos que desvelos pagan,
pero que perdona, que perdona siempre
y bendice el filo que le hiere el alma!
La que llora el hondo vacio de la ausencia
y todas las noches enciende una lámpara,
y todos los día reza porque vuelva
aquel que está lejos y no dice nada!
La que entrega al hijo cuando se lo pide
la Madre de Madres que se llama Patria!
La que en el silencio de los camposantos,
vestida de luto, como sombra pasa,
con las manos llenas de flores humildes,
, y los ojos llenos de fundidas lágrimas!
¡MATER
AMOROSA! que mece la cuna;
madre que sonríe, que sueña y que
canta
cuando el niño cierra los ojos que ignoran
las cosas terribles que la vida guarda!
La que peina y riza los bucles de oro
como
en sol de fiesta, toda iluminada;
la que, a todo pecho, de ilusión respira
mientras los pañales pequeñitos
lava;
la que borda luego la inicial de ensueño
sobre el joven pecho que revienta en ansias;
la que besa el lauro que ganó el artista
y la cruz que el bravo ganó en la batalla;
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la
que aroma el lecho del galán que busca
besos de quimera en reja romántica
o besos prohibidos en la pecadora
fiesta que su sangre de incendio arrebata;
la que por un beso, sólo por un beso
casto y luminoso, sin dormir
aguarda.
La
que teje el velo nupcial de la hija
que de su regazo florido se marcha
a los brazos recios del que se la roba,
porque así la vida, sin piedad, lo manda!
La que luego enciende fuegos de alegría
y con rosas vivas el techo enguirnalda
cuando el que ha sufrido retorna pidiendo
paz de nido para sus desechables alas,
descanso y abrigo para su fatiga,
manos que se posen en sus frías canas,
y otra vez canciones que arrullen su sueño,
y otra vez caricias que curen su alma!
¡ Madres de los héroes, madres
de los mártires,
madres del soldado que cayó en campaña,
madres del que sueña con la gloria arisca,
madres del que busca paz sin encontrarla,
madres del vencido sin lauro ni lucha,
madres del que vence con fortuna y fama!
¡ Madres de mendigos y de paladines,
de triunfantes próceres y de oscuros
parias!
¡Sean todas benditas en todas las lenguas
por todos los hombres de todas las razas!
MATER ADMIRABILIS! ¡Santas madres nuestras
que nos dieron todo sin pedirnos nada!
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