Hace muchos años un filósofo nacido en Siracusa, inmerso en las novedosas circunstancias que le tocan vivir, en una singular metáfora expresó que si le era proporcionado un punto de apoyo movería el mundo; cuando el mundo, en realidad ya venía siendo movido y sacudido por una pléyade de pensadores que llegaron a constituir la llamada “Fiebre Jónica”. Entre ellos Tales de Mileto, Euclides, Eratóstones, Pitágoras, etc. quienes en su atrevimiento, decidieron hacer uso de sus facultades intelectuales, su racionalidad, y con ellos dieron un despertar al mundo occidental como nunca lo había tenido, y que a pesar de épocas de oscurantismo posteriores que intentaron eclipsar esa luminosidad, fue la génesis de un punto de arranque que ha llevado a la humanidad a los logros artísticos, científicos y tecnológicos que ahora conocemos.
Hacemos mención de estos conceptos, porque los seres humanos somos muy afortunados, pero muchos no lo sabemos, o no hemos querido entender que con esas facultades intelectuales con que nos dotó el Creador, tenemos no sólo el punto de apoyo que añoraba el filósofo, sino una sólida plataforma, desde la cual podemos proyectarnos, y manejando adecuadamente nuestras potencialidades, podríamos lograr nuestros objetivos.
Próximamente celebraremos la navidad, esa fecha que nos invita al acercamiento a nuestros seres queridos, para estrechar los lazos de amor y amistad, pero a la vez de esos propósitos, invitamos a que esta navidad sea un verdadero despertar, un verdadero nacimiento – a la par con el Niño Dios - , que lleve a nuestra conciencia al conocimiento de nuestras facultades y la consiguiente utilización, para el logro de nuestros deseos de prosperidad y de felicidad.
Los recientes juegos Panamericanos, efectuados en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, nos han demostrado lo que los mexicanos somos capaces de alcanzar. Si en el ámbito deportivo se pudo avanzar, también ha de poderse en otros aspectos de la vida social.
Que esta navidad sea un espacio para reflexionar sobre la importancia que tenemos para aprovechar, o bien para crear, las oportunidades que nos lleven a nuestros más caros propósitos.
La Asociación Civil, El Corazón de Ah Canul, por este medio expresa nuevamente su agradecimiento a nuestros lectores, a nuestros colaboradores y a nuestros patrocinadores por hacer posible la publicación de nuestra revista, y les desea todo género de felicidad en las fiestas de fin de año y del próximo Año Nuevo.
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