Un perrito medio chel
de pelito muy kiixpooly
que bebía en un pichel
se ponía muy nojoch.
Descansando en colocché
lo miraba un gran tolok
que le dijo: -¡óyeme peek!,
dame un xuch que yo estoy poch-.
El perrito dijo: -¡Má!,
no te invito estás purux
y después tendrás chocnak
y tendré que hacerte cuch-.
El tolok le dijo: -¡X'lá!,
ojalá tenga cuxum
y te dé hasta tirixtá
que reviente na'k y tuch-.
Dijo el perro: -¡Macachí!,
porque voy a hacerte puch,
pa' que diga tu chichí:
-¿Qué te hicieron tolok?, ¡Chuch!-.
Y vendrán en un moloch
a vengar al pobre x'tup;
a querer hacerme chop
o a decirme "ponte xux.
El tolok le dijo al peek:
-¡Macachí, cállate, sho!,
ni quería de tu shek,
además apesta, ¡fo!
Y sí es cierto, ¡estoy dzirís!,
tú estás chel, pero kiisxpool
y yo tengo mi mulix
que me llega hasta el bobox-.
El perrito dijo: -¡Huay!,
eres chan mejenkisín.
Ay nos vemos mejor, ¡bay!,
te dejé en la jarra un xix-. |