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PREFERIBLE EL RUIDO
En la peluquería de tío Justo
un cliente que turno esperaba
rápidamente a la calle salía
y enseguida regresaba.
Habiéndose sentido en el local
de cierto gas la peste
tío Justo al cliente reclamó:
_Seguro que tú has sido.
Y el cliente respondió:
_Para eso he salido.
Entonces tío Justo le dijo,
disimulando su enojo: _Cuando otro te quieras echar,
sin nuestro olfato molestar,
déjanos el ruido aquí
y llévate el olor a otro lugar. |
Debe ser muy triste llegar a viejo,
decía un joven a tío Justo,
y tío Justo, sin pensarlo mucho,
con este razonamiento le respondió:
_ Tienes razón en tu apreciación,
joven amigo,
es muy triste para los viejos
a viejos llegar,
pero más triste ha de ser,
para los que mucho nos quieren,
el no vernos a viejos llegar. |
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