El corazón de Ah-Canul 4

No. 4

Historia del Templo de San Luis Obispo

Carlos A. Fernández Canul

 

Según historiadores la población de Calkiní fue fundada en el año de 1541, los trabajos de construcción del templo católico de esta ciudad, iniciaron en el año de 1548, aprovechando los conocimientos que tenía como arquitecto Fray Luís de Villalpando, junto con él llegaron Fray Lorenzo de Bienvenida, Fray Luis Melchor de Benavente y Fray Juan de Herrerra, los nativos conociendo la bondad de los frailes iniciaron los trabajos; en 1549 Villalpando fue enviado a construir el convento de Conkal, Yuc., quedando al frente de la obra Fray Luis M. de Benavente, quienes después decidieron poner el nombre de San Luis Obispo en honor a Fray Luis De Villalpando.

Una obra monumental que se yergue majestuosa en un altillo de la plaza principal de la ciudad, su maravilloso conjunto lo componen una serie de construcciones que dan una idea de fortaleza por sus gruesas paredes, sus altos techos, túneles y otros recónditos lugares, donde se guardan tal vez documentos, o vestigios de su construcción, se dice que habitaban 35 frailes franciscanos que enseñaban la doctrina cristiana, quienes se propagaban la fe, evangelizando a los habitantes de lejanas tierras peninsulares, que acudían a ser registrados, (nacimientos, defunciones, bodas, bautizos, etc.) como lo comprueban los archivos de la iglesia que en parte se conservan actualmente.

Una construcción que cuenta con varias naves unidas entre sí, de anchas paredes y hechas de un material muy fuerte, a base de resinas y materiales pétreos propios de la región, el templo luce su única torre (esta se construyó en 1774) que se enseñorea a los 4 puntos cardinales de la comarca, la cual se puede observar desde cualquier lugar de la ciudad.

El templo fue inaugurado el 13 de septiembre de 1776, la capilla se terminó el 29 de julio de 1861 y la primera misa oficiada al aire libre fue en 1561.

La construcción consta de una nave principal, la cual se une a un domo o cúpula que por su forma se le conoce como la “media naranja” en su interior se ubica el Altar mayor, al poniente la capilla del “Cristo de la Misericordia” o del ”Santísimo”. Al oriente se encuentra la sacristía baja, e innumerables habitaciones tanto abajo como arriba.

En los interiores del templo se considera una obra de arte: “El retablo” joya artística de madera del siglo XVI que constituye la decoración del altar mayor y notables imágenes de bulto, en medio la de San Luis Obispo patrono de Calkiní, el Cristo de la Misericordia, la Virgen de los Dolores y la escultura suigéneris de la Guadalupana, Además del “púlpito” tallado hermosamente en piedra y madera en donde han subido grandes oradores religiosos, un bellísimo altar tallado en madera de la “Purísima Concepción”, un hermoso “Baptisterio” con una original pila bautismal tallada en piedra, los coros arriba de la entrada del templo donde se sube a través de una empinada escalera, lo mismo para subir al campanario por una escalera de caracol, estupendamente tallada en piedra.

Una magnifica construcción arquitectónica, la cual se yergue altiva, luciendo su majestuosidad, que a pesar de más de cuatro siglos y medio de antigüedad, se mantiene fuerte e indeleble al paso del tiempo, considerado como uno de los conventos más hermosos de la península de Yucatán.

Como podrá usted observar aquí tenemos el origen del templo de San Luis Obispo, que ha sido mudo testigo del acontecer histórico de este lugar, un faro de espiritualidad, que guía con su luz el camino y destino de nuestros antepasados, los presentes y los venideros, recinto donde se han elevado plegarias por la salud, y por una mejor vida, mismas que han quedado impregnadas en la atmósfera de sus paredes, ha visto pasar momentos importantes de la vida del lugar, como fusilamientos, epidemias mortales, paso de tropas de guerra, ordenaciones sacerdotales y votos de castidad, matrimonios, bautizos, llegada de personajes, etc. etc. Un lugar lleno de historias que viven en las almas y mentes de quienes lo vivieron y para las presentes generaciones, que escribirán su propia historia, en este devenir del tiempo que pasa, pero que nunca termina. Bendita tierra donde nací, que Dios te aguarde para siempre Calkiní…