“Los Estados adoptarán, para su régimen interior, la forma de Gobierno Republicano, Representativo, Popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política y administrativa, el Municipio Libre…” (ART. 115 Constitucional).
Los acontecimientos importantes y de trascendencia, siempre tienen una finalidad de bien común, los gobernantes en turno con la facultad que les compete, con fundamentos legales hacen lo concerniente a buscar una mejor forma de gobernar sus territorios, y la creación del Municipio Libre, es una de ellas. Ya que como tal, la comunidad territorial que la comprende tendrá la personalidad jurídica para su propia administración política y pública; entendiéndose entonces que es una entidad organizacional para su mejor desarrollo, económico, social y cultural.
Con el decreto número 51 del Gobierno Constitucionalista de Joaquín Mucel, a partir del 1º de enero de 1916, Calkiní nace como Municipio Libre. Estamos entonces en este 2016, celebrando su primer centenario, un año que estará enmarcado seguramente de actividades organizadas por las autoridades.
Calkiní vive sus momentos de fiesta y disfraz, de máscaras, de antifaces, del colorido de las comparsas que inundan la avenida principal como un río multicolor; de música, de penachos, de triciclos y carros alegóricos que dan muestra de la creatividad carnavalesca del pueblo. La bulla alegre es sinónimo de paz en nuestra sociedad.
¡Enhorabuena, Calkiní!