La Ley Suprema de la República señala en el Artículo 115 como está estructurado el gobierno municipal, señalando las atribuciones y los deberes de cada uno de los órganos que lo constituyen y haciendo hincapié que es en el Ayuntamiento donde reside la autoridad municipal, señalando para cada uno de ellos: Presidente, Regidores y Síndicos los procedimientos de operación de cada uno, para alcanzar las metas y objetivos del Programa de Desarrollo Municipal, esto significa, en otras palabras, que alcanzar los propósitos de este documento rector requiere sobre todo de un liderazgo incluyente, orientado a construir un gobierno participativo, que trabaje en equipo, capaz de concertar y de llegar a acuerdos, teniendo como fin supremo el bienestar del pueblo de Calkiní y anteponiendo esto a intereses de grupo o personales, o sea que los integrantes del Ayuntamiento deben poner su parte en alcanzar lo que se conoce como un “buen gobierno municipal”, que al fin de cuentas es lo que todos en Calkiní deseamos.
Lo que espera la población es que se supere el escenario actual de confrontación en el Ayuntamiento, pues de continuar un gobierno municipal fracturado como el actual, a lo más a que podemos aspirar es que se cumpla con la administración de las tareas básicas que corresponden a la autoridad municipal (agua, luz, obra pública, servicio de limpia entre las más relevantes). Sin embargo, es probable que las oportunidades de desarrollo del municipio se vean truncadas, un ejemplo palpable de esto es el Presupuesto Municipal 2016 que no fue autorizado por diferencias entre los miembros del Ayuntamiento y se presagia que de continuar este escenario se estaría privando al pueblo de Calkiní de oportunidades de desarrollo social, de infraestructura urbana y cultural, entre otras.
Es importante destacar que por parte de la Presidencia Municipal, nuestra Asociación ha recibido atención y apertura a los planteamientos que hemos hecho en materia de obra pública, vialidad y ornato, y está el compromiso de una próxima reunión con los directores de Área para enriquecer las propuestas que consideramos sean en beneficio de la Ciudad de Calkiní, todo esto nos alienta a seguir adelante y esperamos sean concretadas en fecha próxima.
Sin duda, un signo alentador de los nuevos tiempos es el de la participación de la sociedad organizada como interlocutora de las demandas ciudadanas; tal es el caso de la respuesta de las sociedades de Calkiní (Aurora, Reyde, Kucab y Plataforma de Opinión y Expresión Normalista) al llamado de nuestra Asociación Civil para coadyuvar al reclamo de un grupo de vecinos, con domicilios aledaños a donde se pretendía construir una gasolinera; esto es un ejemplo de cómo la ciudadanía informada y organizada se hace escuchar como agente de cambio social, influyendo y participando activamente dentro del marco legal y que no es con lamentos, críticas o exhortos como se inducen los cambios en la sociedad. La lección de todo esto es que si queremos un Calkiní mejor, debemos actuar y desterrar conformismos, y el terreno en que mejor lo podemos hacer es por medio de la acción ciudadana.