El corazón de Ah' Canul - 5
 
No. 5
Desde Bécal
Arturo Laviada Castillo
 

“El México de esperanzas”

"Veo un México con hambre y sed de Justicia". Luis D. Colosio.

Un México, histórico, liberal, revolucionario, democrático, incluyente, justo, innovador, competitivo. Arturo Laviada.

 

De un tiempo, ahora, un hermano y amigo me recordó una frase muy coloquial pero también muy propositiva; me dijo: “El que no conoce su pasado está condenado a repetirlo”. Hoy en día pienso que es necesario aportar mis ideas, opiniones, puntos de vista, a los que por mandato de ley, les toca regir y conducir los destinos de un país como el nuestro, que se encuentra en la mira de todos los países del mundo para seguir conduciendo su destino de acuerdo a los retos del siglo XXI.

Me retumba el oído: México creo en ti: porque tienes una historia de luchas sociales, por la independencia, la libertad, el respeto, el derecho a la vida de cada uno de tus ciudadanos; porque por medio de tu historia, lograste ser una República Federal Representativa, con igualdad de oportunidades para los mexicanos.

Liberal, porque en cada mexicano hay derecho y principio a la toma de decisiones, a la expresión oral o escrita de sus ideas, siempre tomando los principios del más grande liberal de nuestro tiempo: Juárez, con su apotegma: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Luchamos por mantener nuestra ideología liberal, porque mientras exista gente pobre, humillada, no atendida, siempre estará un liberal en su auxilio y ayuda.

Revolucionario, porque mantiene viva la idea de más democracia y justicia social, para eso habrá que erradicar la simulación y el engaño.

Luchar por un cambio de rumbo, con sentido, sacrificando lo necesario para dar a los demás lo que merecen y les pertenece, porque también somos revolucionarios cuando cambiamos de acuerdo a los tiempos que nos toca vivir.

Democrático e incluyente cuando aceptemos que quienes eligen y deciden los representantes somos los ciudadanos mexicanos, y anteponer en la toma de decisiones, los intereses, la conveniencia y los deseos de las mayorías en lugar de los de unos cuantos.

Democrático porque creemos que tenemos derecho a tomar nuestras propias decisiones y nadie debe influir o inducirnos para decidir un mejor futuro.

Justo porque es el principio del respeto de la democracia, porque al ser justo, a cada quien se le da lo que se merece; justo porque todavía existen grietas en la aplicación de la justicia entre la sociedad. Porque aún hay mucho que hacer en la impartición de la justicia, que en algunos casos ha quedado en tela de juicio.

Innovador, competitivo, porque cualquier país se construye con la aportación de ideas de hombres dedicados a las leyes, a la construcción, a la arquitectura, a las ciencias, a la tecnología, etc.

Para llegar a ser competitivo, además de la materia prima debemos obtener la tecnología de punta, capacitar a los mexicanos para tener mano de obra calificada en el manejo de los recursos naturales, hidrocarburos, agricultura, pesca, etc.

Y una mercadotecnia a nivel mundial, para promover nuestros productos e internacionalmente comerciar con otros países.

Ese es el México de esperanza donde todos converjan en una sola idea: el crecimiento, el desarrollo, y el avance de nuestro país, todo para dejar huella en las futuras generaciones.

Por los mexicanos, por México.