En diciembre de 2017, el CONEVAL dio a conocer las cifras de pobreza de los 2,456 municipios del país; cumpliendo de esta forma con lo señalado en la Ley General de Desarrollo Social que ordena dar a conocer la información de pobreza municipal, cada cinco años; en el presente informe, se presenta la medición de pobreza municipal 2015 y su comparativo con el año 2010.
En el Informe de Pobreza Municipal 2015, el CONEVAL define los criterios de pobreza moderada y pobreza extrema tanto en la dimensión social, como en la económica; y, así mismo, señala que en el cálculo de la pobreza municipal, según el Informe, se usaron herramientas estadísticas conocidas como técnicas de estimación en áreas pequeñas, usando como insumos la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares (ENIGH), el Censo de Población y Vivienda 2010 y la Encuesta Inter Censal 2015 (INEGI).
Pobreza: Una persona se encuentra en situación de pobreza cuando tiene al menos una carencia social (en los indicadores de rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios en la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación) y si su ingreso es insuficiente para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias.
Pobreza extrema: Una persona se encuentra en situación de pobreza extrema cuando tiene tres o más carencias sociales de seis posibles y, además su ingreso total es menor que la línea de bienestar mínimo. La población en esta situación dispone de un ingreso tan bajo que aún si lo dedicara por completo a la adquisición de alimentos, no podría acceder a aquellos que componen la canasta alimentaria.
Al revisar las cifras de pobreza en el municipio de Calkiní, se encuentran algunas inconsistencias en los datos siguientes:
En población, El Censo de Población y Vivienda 2010 (INEGI) registra una población de 52,890, en tanto que el Informe de Pobreza Municipal 2015 (IPM) marca 53,066, para el año 2015, en el Panorama Sociodemográfico de Campeche (INEGI) el Municipio de Calkiní señala una población de 56,537, en tanto que el (IPM) marca una población de 61,249 habitantes, con una diferencia de casi 5,000 personas.
En el reporte de pobreza sucede algo similar, según registro del CONEVAL, en 2010 Calkiní tenía una población en situación de pobreza de 60.5% (32,628 personas); el (IPM 2015) señala como pobre en 2010 al 63.4% de la población y en 2015 el 58.2% ; es decir según estas cifras en el período de cinco años la pobreza municipal disminuyó 5.2%, y la población en pobreza bajó de 38,857 a 30,907, en otras palabras, 7,950 personas salieron de la pobreza en este lustro.
En pobreza extrema se señala que pasó de 21.2% a 12.7% (6,267 personas salieron de la pobreza extrema). Si bien en el Conteo Inter Censal 2015 el margen de error es mayor que en los Censos de Población, valdría la pena hacer una revisión más a fondo de estos resultados; en cualquier caso, los niveles de pobreza son muy elevados y superan los promedios estatales de 43.8% en pobreza, y 6.7% en pobreza extrema.
Múltiples instituciones educativas, así como académicos especialistas en economía, señalan la importancia de mejorar el ingreso de la clase trabajadora, ya que éste es el principal sustento familiar, el mejor igualador de oportunidades, impulsor de movilidad social y el mejor instrumento para abatir la pobreza económica; un ejemplo muy claro de la importancia de mejorar el salario de la clase trabajadora es el espléndido estudio del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM. Reporte de investigación 116, elaborado en mayo de 2014; entre los muchos datos que aporta, uno de ellos se refiere al poder adquisitivo del salario en relación con la canasta básica, en él se señala que en diciembre de 1987 con un salario mínimo se podía adquirir el 165% de la canasta básica, en el año 2000 bajó a 58.6%, y ya en abril de 2014, solo se podía adquirir con un salario mínimo el 36.45% de la misma; señala que en mayo de 2014, el salario mínimo general es de $67.00 y el ingreso que se requiere en ese entonces para adquirir la canasta, era de $ 185.00; esto nos remite de nuevo a lo que plantean los especialistas en el tema, que es necesario revisar la actual política económica si queremos sacar al país de ese bache de pobreza y desigualdad en que se encuentra actualmente.
Por ello, es muy importante que en el próximo proceso electoral de julio se revisen con mucha atención las propuestas de los aspirantes a la Presidencia de la República, en cuanto a violencia, corrupción e impunidad; pero sobre todo a sus propuestas de desarrollo económico y de mejora a las condiciones laborales de los trabajadores del país.