Datos biográficos: Ellas se llamaban María del Carmen y Alicia Puc Perera; unos dicen que nacieron en Campeche y otros que en Calkiní; su papá fue don Cirilo Puc (de oficio carpintero). María del Carmen nació en 1888 y Alicia en 1893; la primera murió el 14 de julio de 1988 (vivió 100 años) y Alicia expiró el 25 de febrero de 1982.
Eran de un buen corazón. La profesión la aprendieron empíricamente. Esta escuela funcionó durante dos décadas; y al ser fundadas varias escuelas en aquel tiempo, ésta desapareció.
Vivieron sus últimos años siempre solas; nunca se casaron. Gracias a la generosidad de sus vecinos, las auxiliaban; una generosa y respetable señora, doña Cristina González de Alpuche, vio por ellas sus últimos años; las atendió como si fueran sus familiares. Ella nos dice: eran unas buenas muchachas; Alicia falleció a raíz de un accidente que sufrió en la calle y la dejó postrada en una silla de ruedas. María del Carmen, la mayor, murió como un pajarito. Nunca dieron trabajo, nacieron y murieron en la humildad.
María del Carmen recibió un "Reconocimiento” en un festival que realizó el Ayuntamiento el 15 de mayo de 1988, siendo presidente municipal Rubén Uribe Avilés (+).
A Alicia su tumba le fue donada por el profesor Abelardo Mayor Cuevas (siendo presidente municipal en 1992).
Ellas inculcaron las primeras luces del saber a varias generaciones, que ahora como profesionistas alumbran en distintos estados del país.
Justo sería que las autoridades correspondientes honraran la Memoria de estas dos mujeres, grabando su nombre a cualquier institución educativa de la ciudad o del municipio. Ahora, al paso de los años, los recuerdos acuden a nuestra mente, como lejanos ayeres que no volverán, recordando aquel poema de Gustavo A. Bécquer: “pero esas golondrinas, jamás volverán…”
Vaya, pues, un Justo Homenaje Póstumo a estas maestras que marcaron una huella honda en la vida educativa de este lugar, a las siempre recordadas “Las Puquitas”.