¡Cuán
afortunado será el varón que se sacie
en el néctar de tus labios!
Veiteañera
de piel lozana y brillante, hoy luces cautivadora cual
flor silvestre perlada del rocío de la fresca
alborada. Veo en ti a la musa que estimula la inspiración
del poeta. Si, veiteañera de penetrante y cautivadora
mirada; encamas el idealizado arquetipo de la feminidad.
No hay en el mundo, mujer más hermosa que tú.
El
arco iris de la tarde recita un poema de amor para ti.
Doblegado por tu belleza, yo también le rindo
honores a tus privilegiados atributos. En mis ensueños,
soy el trovador que canta apasionadas notas que me dicta
mi alma inspirada.
Hoy,
surges grandiosa en el joven horizonte de la vida, ¡Oh
dulce ilusión!
Veiteañera
de sublime atractivo, en tus redes atrapas corazones
plebeyos de Venus y Afrodita que; hoy tocan a tu puerta
soñando despiertos con tu amor.
En
tu calendario, desfilarán días de vino
y rosas. Románticas noches de serenata en tu
balcón disfrutarás galana. Gozarás
como una reina en el mundo de la felicidad sitio que;
siempre será la dimensión para las mujeres
divinas; como tú.
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