| Los
tiempos actuales demandan en los puestos de autoridad
hombres y mujeres comprometidos con su responsabilidad
social, teniendo como propósito principal velar
por el desarrollo y bienestar de la sociedad del municipio
dando atención y solución a sus demandas
más sentidas y urgentes. Para ello se requiere
que los integrantes del próximo Ayuntamiento
municipal, sean preparados con el perfil profesional
para su cargo, con experiencia en la gestión
pública y con una amplia disposición de
servicio.
Gran
parte del malestar actual de la sociedad con las autoridades
del municipio, es por un lado, la falta de resultados
en los compromisos contraídos, atención
a las demandas ciudadanas y por el otro, quizá
el más importante, la ausencia de comunicación
entre gobierno y sociedad, falta de información
en el diseño y desarrollo de sus programas de
gobierno, carencia de una auténtica rendición
de cuentas y la percepción ciudadana de que parecen
estar más al servicio de algunos grupos que en
atender los reclamos sociales de sus conciudadanos.
Si
partimos del principio de que un gobierno tiene la obligación
legal de velar por el bienestar social, económico
y cultural de la población, son vastos los rezagos
por atender, tanto en la Cd. de Calkiní, como
en el resto del municipio.
Los
indicadores socioeconómicos oficiales no son
favorables, el escenario que reflejan es de elevados
niveles de rezago y marginación, a la vez que
los índices de pobreza y desigualdad son los
más altos de la entidad, sólo superados
por el municipio de Calakmul, con el agravante de que
éste, es de reciente creación, en tanto
que el nuestro tiene casi un siglo como tal.
Si
las cifras del INEGI y CONAPO 2005 se aproximan a la
realidad socioeconómica del municipio éstas
no son optimistas, con el riesgo de que la actual recesión
económica que padecemos en el país, las
esté haciendo más críticas. Algunos
datos del grado de marginación municipal, señalan
lo siguiente: 5,900 personas mayores de 15 años
analfabetas y 12,200 sin primaria completa. Esto es
grave, pues representa un amplio sector de la fuerza
laboral que está poco calificada para realizar
tareas más allá del sector primario de
la economía.
Aún
cuando en el servicio de agua potable y electricidad
en las viviendas, hay un notable avance, 13,707 personas
carecen de servicios sanitarios y 6,702 residen en viviendas
con piso de tierra.
De
la población trabajadora (PEA) que se estima
en 19,000, hay aproximadamente 12,300 personas que reciben
desde medio salario mínimo hasta dos, esto los
asocia con su elevado índice de pobreza y escaso
poder adquisitivo.
Como
ya hemos manifestado en otras ocasiones, rescatar a
este amplio sector de la población de esta situación
de pobreza y marginación, constituye uno de los
principales desafíos de las futuras autoridades,
no sólo del municipio sino también del
estado y por supuesto de la federación. Por ello
es muy importante conservar y fortalecer el empleo y
las fuentes de trabajo, ya que su carencia tendría
elevado impacto económico en un alto número
de familias y esto puede conducir a tensiones sociales
que difícilmente podrían ser remediadas
con los actuales programas de corte asistenciasl del
gobierno.
Sabemos
que las responsabilidades de la autoridad municipal
señaladas en nuestra Constitución son
atendidas por su estructura administrativa de forma
rutinaria con resultados más o menos aceptables,
pero esto no es suficiente; en el actual contexto de
la sociedad del conocimiento y la información,
la población está más enterada
y conciente de sus derechos, por consiguiente se requiere
de un gobierno moderno con una visión estratégica
a mediano y largo plazo, que atienda los rubros de educación,
empleo, inversión productiva y vialidad, como
detonadores de nuestro desarrollo, pues no debemos perder
de vista que los problemas ancestrales de nuestro municipio
están asociados con la iniquidad, la pobreza
y falta de una verdadera educación de calidad.
La
diferencia sustantiva entre un verdadero ejercicio de
gobierno y una simple administración municipal,
radica en la inteligencia y la voluntad de las autoridades
para enfrentar estos retos. |