|
Sin temor a equivocación puedo decir que una
característica distintiva de los calkinienses,
es su marcado apego a las actividades de índole
socio–cultural. Según los investigadores
de la historia local, sabemos que cuando menos desde
principios del siglo XX, existían personas y
agrupaciones que promovían y organizaban tertulias
culturales, cuadros teatrales y recitales de música
con la participación de jóvenes y ciudadanos
de la localidad. Estas manifestaciones sin lugar a dudas,
fueron la cimiente que llevó a la formación
de las Sociedades Culturales Aurora (1927), Reyde (1931)
y Paz y Unión (1940), que tan valiosa labor social
cultural y deportiva llevaron a cabo en la comunidad
para beneficio de los calkinienses. Actualmente la primera
de esas agrupaciones, la Sociedad Aurora, continúa
de acuerdo a sus recursos y posibilidades, promoviendo
eventos sociales y culturales.
Es
preciso reconocer también en estos tiempos el
prestigio cultural que se han ganado esa pléyade
de jóvenes escritores y poetas que conforman
el Grupo Génali. Al igual que nuestros pintores,
que con su variedad de técnicas, temas y estilos,
han alcanzado, algunos de ellos, fama nacional e internacional.
El
conocimiento de esta inquietud de nuestra gente, fue
lo que motivó al Lic. Fernando Ortega Bernés,
Gobernador Constitucional del Estado de Campeche, para
que en su mensaje de toma de posesión, en septiembre
pasado, al referirse a nuestro municipio le llamara
el centro cultural del Camino Real.
Este
reconocimiento desde luego nos satisface, y a la vez
nos motiva a persistir en nuestra costumbre de acercamiento
a los bienes de la cultura.
Por
lo anteriormente asentado, y porque creo que en el pensamiento
de muchos conciudadanos está la idea, me dirijo
a ellos para hacer un llamado y decir que ya es tiempo
que nos organicemos para promover y llevar a cabo la
creación del Museo del Municipio de Calkiní,
en el cual se integraría todo aquello que consideremos
valioso y significativo de nuestra comunidad.
Mediante
fotografías, ilustraciones, pinturas y los recursos
de la tecnología moderna podríamos dar
inicio. Allí estaría nuestra ubicación
geográfica en el mundo, nuestro pasado histórico,
nuestros monumentos coloniales, los sitios de belleza
natural, nuestras costumbres y tradiciones, nuestros
personajes, nuestros poetas, pintores, músicos
y escritores. Sin faltar desde luego nuestros grandes
monumentos de la literatura maya: el Códice de
Calkiní, los Cantares de Dzitbalché y
el Ritual de los Bacabes, etc. etc.
Tengamos
la seguridad de que la ciudadanía recibirá
de buen gusto esta sugerencia y aportará lo que
considere para hacer fructificar este proyecto.
Calkiní,
como siempre, dándole continuidad a su lucha
por el progreso y ansias de superación, bien
se lo merece.
|