El corazón de Ah' Canul - 9
 
No. 9
Ts'ayatsil: El don de la reciprocidad entre los mayas contemporáneos
Carlos Suárez Arcila
 

En el mes de junio pasado, por invitación hecha a nuestra Asociación Civil, tuve la oportunidad de participar en la presentación del libro cuyo título es el mismo del presente escrito. Su autora es la antropóloga Cessia Esther Chuc Uc, originaria de la villa de Bécal, municipio de Calkiní. Es también maya hablante. Durante algunos años trabajó en el Centro Coordinador Maya del Instituto Nacional Indigenista; ocupación que le permitió compenetrarse con las comunidades del área maya de los estados de Campeche y Quintana Roo. Actualmente labora en la Universidad Autónoma de Campeche.

Quiso la autora efectuar la presentación del libro en el poblado de Nunkiní, Calkiní, Campeche pues el contenido del texto es producto de una investigación que durante muchos años llevó a cabo en la citada población.

El libro trata de Nunkiní. Nos informa de su ubicación, su historia, su gente, sus costumbres, sus tradiciones (los osos en el carnaval y el ts'ulik'aak), sus actividades productivas, sus fiestas profanas, etc. es un libro para conocer; pero para conocer muy bien a Nunkiní.

En la obra, entre las muchas cosas, se resalta la persistencia de rituales a través del devenir histórico del pueblo maya y su afán de reciprocar por los dones que de la naturaleza recibe. De cómo el maya actual de Nunkiní, percibe que para mantener la vida, es necesario un reciclar constante, y que sólo restituyendo es posible la permanencia en el mundo.

Nos hace ver como la cultura maya ha sido tan resistente en ese poblado, que muchas manifestaciones –como anteriormente apuntamos- han pervivido a pesar de los embates como la conquista y la evangelización, y en estos días a la corriente civilizadora con sus avances tecnológicos y sociales que la comunidad ha sabido adaptar y asimilar.

Actualmente en Nunkiní se habla el idioma español, pero persiste como lengua espontánea el maya. Hay gente que viste a la usanza occidental, pero una gran parte viste con orgullo el traje maya contemporáneo. El 99.9 % de la población es católica, pero los productores agropecuarios, y con ellos sus familiares, continúan practicando los rituales ancestrales para agradecer a los dioses de la naturaleza (t'akumaj y el janlikool). Hay sacerdote católico para el culto religioso cristiano, y para los rituales de las actividades agropecuarias, está el J-meen. Estas y otras características captadas en la investigación hacen de Nunkiní una comunidad muy particular, que bien puede ser tema de estudio para lingüistas, sociólogos y antropólogos.

Glosario: Ts'ulik' aak: hombre de fuego
J- meen: sacerdote maya
T'a kunaj: la primicia de la cosecha
Jan likool: comida de milpa