Silencio...
que está llorando
la alondra en los sembrados;
su llanto es saeta que hiere
caminos, montes y prados
por donde viajan las almas
de seres enamorados.
Silencio...
que está llorando
el lobo en su madriguera;
su aullido es un llanto incierto
que se pierde en las laderas
inquietando a los que habitan
las tranquilas sementeras.
Silencio...
que el búho nocturno
golpea el oído del hombre
con su graznar y su canto,
y oculto en la negra noche
logra que su maleficio
la paz del alma trastorne.
Silencio...
que está durmiento
en su silencioso albergue,
el ruiseñor que descansa
de su fiesta bullanguera,
pues sus trinos darán vida,
mañan, cuando amanezca.
Silencio...
que están llorando
las flores de mi pradera,
al sentir que en mi alma rota
hay dolor, pena, tristeza,
pues muerta está mi esperanza,
y el sol de mi quimera.
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