No
sabía porqué razón olvidaba todo. En
la casa no recordaba tomar el desayuno antes de ir al trabajo.
Nunca sabía en qué mes estaba. Otras veces,
olvidaba dónde vivía y entraba al primer hotel
que veía.
Una
tarde olvidó todo, hasta cómo se llamaba.
Nunca más volvió a su oficina donde era contador.
De pronto se encontró navegando en una gran laguna
mental donde hoy es un solitario y hábil pescador.
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