Quizá
sea una estatua / Cornelio
Hernández Sánchez*
No
ignores a las sombras
porque son parte de tu espejo.
Tengo sed.
He vuelto a vivir la muerte
que hace años engendró tus llagas.
Navegaremos los dos para confundir
nuestros cuerpos fantasmas.
Estoy viviendo la pubertad de mis venas.
Entre tus pasos y los míos no somos los mismos.
Tú eres balcón opuesto entre piedra y piedra
y yo soy el faro,
el velador de los mares que siempre está rezando
por las lágrimas que ahora son lagunas.
¿Por qué hay paz en esta guerra de hechizos?
Me río por mi muerte
¿Por qué camino si soy estatua?
¿Acaso soy la brisa que arremete contra las montañas
que almacenan vestiduras de jaguares?
Tal vez son espinos del horizonte
que se avergüenzan de sus doncellas extraídas
por las noches.
*Cornelio
Hernández Sánchez pertenece al Taller Literario Syan Caan,
de Bacalar, Quintana Roo. /
Fuente: Revista Sonarte. Abril-mayo de 1997. Taller Literario
Syan Caan, de Bacalar, Quintana Roo. 60 p.