P o e s í a

 
 

Mi hamaca azul está vacía,
le duele cada cuerda,
cada espacio,
cada triángulo tiene su historia,
cada soga ha sido tatuada de sal, mar y recuerdos.

Mi hamaca azul cada vez,
tiene sueños más locos.

Sueña que vuela, me busca
y me encuentra en el hielo eterno,
sueña conquistar el mundo,
en iglúes o desiertos.

Tiene manchas imborrables
de café, sangre y pitahaya.
Con el paso de los años
ha adquirido la forma perfecta,
ha dormido con dragones y monstruos,

con alegrías y tristezas.

He llorado en sus cuerdas,
ahí he vertido mis fantasías,
mi inocencia,
mi juventud

y mis sueños.

Mi hamaca azul está triste,
le duele cada cuerda,
¡Oh Dios!, ¡Cuanto la he abandonado!

He puesto nuevas formas a mi vida,
círculos rojos,

cuadros negros
y líneas de hielo
que han reemplazado las curvas de sus sueños.

Mi hamaca azul está triste,
le duelen sus mil huesos

y el imvierno ...se acerca a mí
ella sufre, tiene miedo.

Francisco Ucán-Marín. Halifax NS Canadá. Copyright 200, 2006.

 
 

Fuente: Texto enviado por su autor; octubre de 2006.