Un
caracol de fuego en los oídos
a punto de sonar la primavera
abajo el aire modelado en cera
como tu rostro lleno de quejidos.
A
punto de mondar los frutos idos
la flor a punto sin a su manera
certeramente núbil y costera
y tú cansada desdeñando ruidos.
El
sol despedazado en caracoles
mientras el mar desprotegido de ellos
por eso hay libertad de estar a punto.
Inhalación
de estrellas en los soles
del mundo (tú) polarizando vellos
a ras de un ojo que te mira el (.) |