Bajo la piel
quedan las cicatrices
de la tristeza.
La
oscuridad
todo desaparece
cuando fallece.
Fatalidad,
sin destino descansa
bajo la sombra.
Camino
fúnebre,
sin retorno en el mundo
¡soy prisionero!
Ramos
de nube
reposan sin aroma
sobre mi pecho.
Fugaz
escape
en la respiración
de los amantes.
Gentil
misterio,
reverencia al final
para la vida.
Sobre
la tierra
descansan mariposas
y soñadores.
Último
viaje
por senderos del cielo
entre centellas.
Buscando
paz
en la bóveda gris
del camposanto.
Rosas
marchitas,
hacen suyas plegarias
en el silencio.
Ante
la muerte,
los minutos acechan
la despedida.
Llanto
de ausencia
si la vida naufraga
en el camino.
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