Resguárdate
del amor interesado.
Resguárdate de palabras sin alma.
Resguárdate de pasiones que matan.
Resguárdate de avaricias posesivas.
Resguárdate de no hacerte preguntas.
Resguárdate de no ser el ser humano.
Cada
persona es un himno a la vida.
Cada vida es un himno al amor.
Cada amor es un himno a reír juntos.
Cada uno es lo que es y es razón.
Razón de ser, corazón de niño.
Guárdate
al niño para siempre,
resérvate del hombre hecho dios o bestia.
El
niño reconoce al mundo por sus sueños,
conoce a su madre por su voz,
muestra su alegría al despertar,
y sonríe por todo porque todo lo ama.
Nada
nos envejece tanto como perder el niño.
Quien lo pierde, no puede perder más.
|