Poco
importa, la hermosa quietud de la noche.
Poco importa, si es la luna más bella de Octubre.
Cuando mi alma gime y llora, dicta
los versos más tristes de mi vida.
Pensar
que entre mis brazos la tuve,
que jugaron mis dedos con sus rizos,
que tomados de las manos caminamos,
hoy, quedaron en recuerdos escritos.
De
sus labios nunca más los besos,
su talle, jamás volveré a ceñir,
más el calor vibrante de sus senos
siento todavía en mí, latir.
Fue
tan sutil y tan fugaz el amor,
más el olvido, con dilación y dolor.
Es esta quizá mi noche más triste,
amor y amargura llenan mi corazón.
Se
que la quise, que aún la amo,
que la perdí para siempre,
como la nube en el cielo
con recelo disipa el viento.
Musa
fue, en mis noches de ensueño,
de mis días, primavera eterna.
Quizá un amor escrito en las arenas
con el beso judas de las olas.
Sentir
que el corazón arde
entre las llamas de mil recuerdos.
De amor se vive y se muere
como el día por la tarde.
De
octubre, es la luna bella.
De la noche, una estrella su belleza.
Mi corazón, llama de nostalgia.
Mi mente, abismos de recuerdos.
Es
una noche, de tristes versos.