Gracias a la página de internet del poeta Santiago Canto
Sosa (acalkini.com.mx) fue que me encontré por
vez primera con la poesía de Teresita Durán Vela
en el Rincón de los versos, sección dedicada a
las personas que expresan sus sentimientos a través de
la palabra. Debo confesar que, en lo personal, me sorprendió
leer algunos de sus poemas por este medio electrónico.
Conocía de ella su vocación por la enseñanza,
pero no su pasión por la literatura. Fue una agradable
sorpresa porque resulta siempre conmovedor saber de la existencia
de otras personas que cultivan el arte de la palabra. Debo reconocer
también su generosidad por darlos a conocer públicamente,
ahora, en un libro, pues no todos tienen la valentía
de hacerlo, ya que la intimidad de los sentimientos son el reflejo
del alma.
Sentimientos es un volumen de treinta cinco poemas en
el que confluyen, a decir de su autora, tres elementos: el pensamiento,
el sentimiento y la expresión. El tema que predomina
en este poemario es el amor, el más sublime de los sentimientos
que pueda experimentar cualquier ser humano. Amor que se manifiesta
como un anhelo, como cuando dice "Buscar el amor es
un anhelo,/como el sol ilumina cada día,/ necesito el
beso y la caricia/ del agua a la flor y del sol al hielo."
O bien, cuando escribe "Estando aquí, al amor no
lo percibo,/ poso la mano en la flor,/ tomo la hoja y me espino.
¿Aquí está el verdadero amor?".
Es menester también apuntar que otros poemas huelen
a soledad, tristeza, desilusión y desesperanza, sentimientos
tan variados que nutren la experiencia humana y nos recuerdan
que nuestra existencia está llena de dualidades.
También es preciso destacar ese ímpetu por cantarle
a la mujer, de asumir el papel de mujer y con plena seguridad
alentar a sus congéneres: "Mujer valiente, siempre
soñadora,/ crece cual flor de primavera,/ olvida el dolor,
serás triunfadora:/ ¡Sonríe, la vida es
encantadora!". Por esta razón este poemario
resulta la mejor forma para expresar y compartir la historia
de su existencia.
Por otro lado cabe señalar, los poemas de este libro
tienen la peculiaridad de que, en cuanto a su forma, la manufactura
de los versos son de una híbrida estructura, combinan
elementos característicos de la poesía tradicional
y la poesía moderna. Se advierte una clara intención
de organizar los versos en estrofas y de rimar, pero también
es notable la carencia de una métrica específica
o preconcebida. Más bien los versos están dispuestos
de acuerdo al ritmo interior de la autora y de la cadencia de
sus emociones.
Durán Vela, es una mujer dinámica, plena de convicciones,
que no escatima en esfuerzo, inteligencia y sentimiento para
lograr sus propósitos, por eso no duda cuando afirma: Quiero ser sin detenerme/ la mujer que edifique su vida/
en la realización y en el amor.
Sinceramente espero que así como la lectura de estos
poemas tocaron las fibras más íntimas de mi corazón,
llegue al corazón de otras gentes que disfrutan el arte
de vivir y de amar y de esta manera se cumpla uno de sus deseos.
En buena hora y felicidades a la autora por regalarnos este
ramo de sentimientos, nobles y de una cálida sencillez,
tan necesarios en una época tan agitada y llena de incertidumbres,
y que nos hacen pensar en la posibilidad de vivir en un mundo
mejor, con la única moneda válida: el amor.