Poesía
   
Ramón Iván Suárez Caamal:
Elegías de noviembre (A la memoria de mi madre)

 

 

6

Sobre la superficie del comal,
la luna llena.
¿Aceptaré su candor
en este oscuro trance?

Tres piedras, la lumbre...
Madre, la luna de maíz
es perfecta para nuestro miedo.
Luna para comulgantes,

pétalos en mesa pobre.
Crecimos con los árboles bajo tus cuidados.
Luna tras luna no lloré
para que en aljibe mi dolor repose.

Tres piedras, el fuego,
la noche con aroma silvestre
a flor de San Juan,
albahaca, tomillo,

el nardo de nuestra angustia.


7

Lejía: tu lluvia
es para mi camisa con tizne;
tu agua lustral,
para mi dolor.

 

Con agua de lejía
santiguaré mi frente,
sus óleos abrirán el caudal

del cielo tan cerrado
que llevo adentro...

 

8

Padre, en tus lágrimas
hay un espejo
donde se mira un niño.
Lloras un ayer de mil años,

lloras mientras mueles
la carne blanca del coco.
Tus lágrimas son el agua de ese fruto.
Lloras mientras los grillos callan,

lloras por mí bajo la noche.


9

Entre guijarros y hojas secas
la luz hace destellar el vidrio
en mil lágrimas distintas.
Si la tierra puede poseer este rocío,

¿por qué razón se niega el llanto
a mi dolor, si, en lo íntimo poseo
tribulación igual?
Con las cuentas de vidrio

haré un rosario para que mi madre
lo rece en nuestra compañía.

 


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Fuente: Diaria Avis. Antología Literaria del Grupo Génali. Ayuntamiento de Calkiní. Ediciones Nave de Papel, Bacalar, Quintana Roo, 2001. 154 pp.