Este
traje está elaborado en tela de manta,
con semillas de calabaza pintadas en varios
colores; con ellas se decoró el cuelo
y las orillas del vestido. En el centro de éste
se distingue la figura de un personaje muy significativo
para la población de Nunkiní.
Los
accesorios que complementan el vestuario son
aretes y pulsera de sosquil, en forma de dados.
El penacho simula la flama que prende al quemarse
el "Caballero de Fuego" o "U
T'zuli K'aak'", una tradición cultivada
desde hace varios siglos, y cuya breve historia
fue leída durante el certamen.
A
mediados del siglo XVII la población
de Nunkiní sufrió una epidemia;
fue atacada por una enfermedad altamente contagiosa,
llamada viruela negra -chan kay-, que en aquellos
tiempos no era posible curar.
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