Calkiní, 20 de abril de 2010
 
El libro. Vehículo del conocimiento

Por Teresita Durán Vela

 

La creatividad permite a los hombres y mujeres imaginar escenarios, construir sueños, dibujar líneas en el mar o el espacio, crear personajes y dar vida a otros seres. Gracias al lenguaje, el pensamiento se representa mediante la palabra escrita, trasciende en el tiempo y en el espacio, a través de los libros. El reconocimiento a la creación literaria es un cumplido para valorar las diversas formas de expresión y apreciación de las letras; mediante la palabra, el hombre comunica sentimientos, experiencias, valores y conocimientos.

Libros calkinienses (20/04/2010)
 

El día mundial del libro y derecho de autor se celebra el 23 de abril, una forma simbólica para reconocer la propiedad intelectual de escritores de todas las lenguas y culturas; sus aportaciones –en prosa o verso- son testimonio real del potencial humano. Los artesanos de las letras comparten historias, reflexiones, aprendizajes y permiten la comprensión del mundo. Cada libro es obra de arte y cultura. Cada obra refleja libertad.

La idea original de esta celebración corresponde al escritor Vicente Clavel Andrés, quien en la región de Cataluña se convirtió en gran impulsor del reconocimiento del trabajo literario y defensor de la protección de las obras. Su iniciativa fue acogida por grupos editoriales y asociaciones, mismas que plantearon en el Consejo de Naciones Unidas. Fue hasta 1995 cuando la Asamblea General proclamó la aprobación del 23 de abril como fecha oficial para celebrar a los libros y a sus autores.

Desde hace quince años, la UNESCO retoma la necesidad de impulsar programas a favor de la cultura, particularmente para favorecer el placer de la lectura; también otorga apoyos y exhorta a las naciones, a construir puentes en búsqueda de la equidad, derribar los muros de la ignorancia y edificar baluartes de paz entre los pueblos y culturas. Desde el año 2001, el Departamento de Cultura de la UNESCO nombra –previo consenso y análisis- la Ciudad Capital mundial del libro. La primera ciudad fue Madrid (2001), le siguió Alejandría (2002), Nueva Delhi (2003), Amberes (2004), Montreal (2005), Turín (2006), Bogotá (2007), Amsterdan (2008), Beirut (2009) y este 2010, será Ljubljana (Eslovenia), una ciudad que destaca por centros culturales como el Instituto Cervantes, British Council y el Instituto Goethe, entre otros. Hasta ahora, ninguna ciudad de la República Mexicana tiene el privilegio de ser seleccionada como Capital del libro; esperemos que alguna vez nuestro país tenga tal distinción.

La XV edición de esta fiesta mundial es un buen motivo para reconocer el valor universal de los libros, honrar a escritores y sus obras; pues gracias a su talento y libertad, es posible conocer naciones lejanas, personajes de otros siglos; su creatividad es compartida en cada historia o en cada poema.

Para comprender mejor el mundo y la diversidad cultural en la humanidad, nada mejor que el libro: une naciones, fortalece alianzas, amplía horizontes, establece diálogo entre culturas y acerca el conocimiento universal. El libro es la extensión de la memoria y el pensamiento, un objeto tangible que cobra vida con las experiencias del lector. Considero a los libros como instrumentos insustituibles del conocimiento, fuente permanente de cultura y oasis inagotable de información. Un libro dejar ver otros horizontes.

Estamos en pleno decenio del siglo XXI, tiempo de impulsar proyectos editoriales, intensificar programas y talleres literarios; bien vale la pena, hacer una evaluación de la situación actual de las condiciones y funcionamiento de las bibliotecas públicas, el impacto en las comunidades y las estadísticas de los usuarios, la oferta de librerías, ferias y editoriales para acercar los libros al público. Es buena ocasión para abrir las puertas de las bibliotecas y salas de consulta en todos los rincones de la geografía local, promover intensamente el gusto y la promoción de la lectura.

Sirva la celebración del día mundial del libro como incentivo para construir un Campeche lector, como reza el gobierno estatal “justo y solidario” con los campechanos de todas las edades y de todas las comunidades; con los poetas y escritores de los once municipios, con las librerías, bibliotecas y escuelas que cobijan el acervo y el trabajo de las personas.

Desde un espacio de esta página, mi reconocimiento a los escritores, por compartir su obra, dejar en cada lector la semilla del conocimiento e iluminar con sus palabras, otras luces del saber.

San Francisco de Campeche, Cam., abril de 2010.

 
 
 
Fuente: Texto enviado por Teresita Durán Vela; 20/04/2010 // Foto: Santiago Canto Sosa; 2010