Uno
es lo que es por dentro y bastante es.
Primero hay que hacer algo por uno.
Pensar por uno, vivir por uno, ser uno.
Uno
es lo que es por lo que piensa.
El que no sabe pensar, no sabe vivir.
El pensamiento y la vida son sinónimos.
II.-
LOS EFECTOS
Desde
que me alimento de pensamientos
soy otro, aunque parezca el mismo,
digo lo que pienso y pienso lo que digo.
¡Ay
de aquel que no piense, se pierde la vida!
¡Ay de aquel que no despierta, hunde su vida!
¡Ay de aquel que no medita, nada siente!
Pensar
está libre de cadenas y libera.
Despertar nos engrandece la pasión por ser.
Meditar lo que he pensado siempre regenera.
A
todo ser humano le ha sido donado pensar,
conocerse a sí mismo y reconocerse en los demás,
porque al fin, todos somos pensamiento y poco más.
|