El
equipo de Calkiní era comandado por el finado Nelson
Barrera Romellón, quien fungía como mánager-jugador
y ese mismo año debutaría como timonel de la
Liga Mexicana, con los Guerreros de Oaxaca. Fue ese año
cuando Barrera, por tener compromisos con la escuadra bélica,
no pudo terminar la campaña 1997-98 con los Cafés;
Nelson se enstrenaba como manejador con el equipo de la "Verde
Antequera" y tenía que estar al frente de los
entrenamientos. Finalmente, los Cafés de Calkiní
consiguieron el título de la liga al llegar a la final
como los monarcas de la zona norte y derrotaron a los líderes
de la postemporada en la zona sur, que fueron los del Triángulo
Rojo de Seybaplaya.
Pero
antes de llegar a la final, disputaron un primer pleiofs con
Hecelchakán; la lucha fué difícil. Dejaron
en el camino a Hecelchakán y lo mismo hicieron con
el Deportivo Dzitbalché que dirigía Marco Antonio
Guzmán.
En
13 entradas, el partido estaba empatado a dos carreras; en
la loma de los disparos por el equipo de la "Atenas del
Camino Real", lanzaba Jaime Orozco, quien tuvo un duelo
de pitcheo con el "Pochi" Efraín. Orozco
pitcheó 13 capítulos y el tabasqueño
Sánchez, 14 entradas. Los dos serpentineros se fueron
sin decisión.
Ese
duelo de pitcheo es el que extrañan los aficionados.
Calkiní
utilizó a 3 pitchers: Jaime Orzco (13 entradas); le
siguió el yucateco Juan José López y
terminó Javier de León, quien finalmente se
agenció el triunfo. Por
Hecelchakán lanzó Efraín Sánchez
(14 entradas) y terminó el derrotado Martín
Ortiz.
El
juego se decidió en la parte alta de la décima
quinta entrada, cuando Iván González llegó
a la primera base con pasaporte, Tomás Perera se sacrificó,
Juan "La culata" Yeh ancla en la primera colchoneta
con pecado del tercera base, el champotonero Fernando "Cachón"
Uribe recibió un pelotazo y el lunetario se llenó.
El mánager-jugador Nelson Barrera atizó doblete
para limpiar las bases.
El
segundo encuentro únicamente se pudo jugar a 3 entradas,
por falta de la luz natural y los Cafés estaban adelante
en el marcador 1-0.
¡Qué
tiempos aquellos!
Esos
Cafés de Calkiní tenían como presidente
a Manuel "Lito" Paredes Canul.