Calkiní, 11-13 de noviembre de 2012
Un párroco mecenas de la formación sacerdotal
Notas biográficas del Pbro. Francisco García Fernández
Por: Pbro. Armando José Rosado Cel
 

Hace un mes se cumplieron 160 años del nacimiento del Pbro. Francisco García Fernández, uno de los varios sacerdotes que la “Garganta del Sol”, Calkiní, ha dado a la Iglesia de Campeche. Sobre él escribió algunas líneas Mario Aranda González como parte de un catálogo de personajes que aportaron algo a la educación de la juventud campechana.1 He aquí algunas líneas adicionales para ampliar los rasgos biográficos de este sacerdote “mecenas” de la formación de nuevos sacerdotes.

La familia del Sr. Lorenzo García y la Sra. Marina del Carmen Fernández se llenó de regocijo con Francisco, el niño que les nació el 5 de octubre de 1852.

 
Firma del Pbro. Francisco García Fernández (Archivo Parroquial)
 

Inquieto por la vocación sacerdotal dejó su familia y su natal Calkiní para ir a la ciudad de Mérida, en cuyo Seminario recibió la preparación al sacerdocio. En esa vecina ciudad debió ser ordenado sacerdote por el Obispo de Yucatán, Leandro Rodríguez de la Gala. Antes de fundarse la diócesis de Campeche estuvo en las parroquias de Tizimín e Izamal. Al momento de la fundación era Cura interino de Hecelchakán.

Fue párroco de San Francisco extramuros y de Calkiní. Varias veces ocupó el cargo de Vicario General de la diócesis de Campeche. La primera vez fue cuando el 22 de septiembre de 1909, ante el traslado de Mons. Francisco Mendoza y Herrera a Durango, fue nombrado como tal por el Arzobispo de Yucatán y Administrador Apostólico de Campeche, Mons. Martín Tritschler y Córdoba.2 El 17 de octubre tomó posesión de su oficio y, en el ejercicio del mismo, el 4 de enero de 1910, en nombre del Arzobispo de Yucatán, hizo entrega de la diócesis al Obispo Jaime de Anesagasti y Llamas, cesando en el acto de su función de Vicario General.3 El 3 de octubre murió Mons. Anesagasti y dos días después el Arzobispo Metropolitano nuevamente lo nombró Vicario General.4 El 23 de mayo de 1912 tomó posesión el Obispo Vicente Castellanos y le hizo entrega el Vicario General García Fernández.5 Si no durante todo el episcopado de Mons. González Arias al menos en 1926 aparece nuevamente como Vicario General, cuando después de la expulsión de 5 sacerdotes extranjeros por parte del gobierno, quedaban solo 6 sacerdotes mexicanos en la diócesis.6

El 13 de abril de 1931 el Obispo González Arias salió de Campeche por haber sido nombrado Obispo de Cuernavaca el 20 de enero anterior. El 15 de abril, estando en Mérida nombró consultores diocesanos; entre ellos estaba el P. García Fernández. El 17, ya en Veracruz, el Obispo lo nombró su delegado “ad universitatem causarum”. El 22 del mismo mes junto con los demás consultores diocesanos hizo el juramento en la Capilla de Jesús Nazareno de la S.I. Catedral.7 El 14 de mayo los consultores lo nombraron Vicario Capitular,8 pero al renunciar alegando mala salud fue sustituido en septiembre por el párroco de San Francisco, Pbro. Luis H. Maldonado,9 que como veremos fue su discípulo. Esa fue la última vez que ocupó la Vicaría General del Obispado.

El primer Obispo de Campeche, Francisco Plancarte y Navarrete, en la bula de fundación de la diócesis había recibido del Papa León XIII el encargo de fundar un seminario para la formación de los sacerdotes que necesitaba el naciente Obispado. La preocupación del Obispo ante esta urgencia era compartida por algunos miembros del Clero. Eran conscientes de que la formación encaminada al sacerdocio debía partir del sustrato más elemental: el cultivo integral de la niñez cristiana campechana. Así lo manifestaba en una carta el P. Valerio Couto y Sosa al párroco de Calkiní, el P. García Fernández, el 9 de febrero de 1897:

Como muy bien sabe, la educación de los niños es la mayor preocupación que agita el celo y absorbe los pensamientos de nuestro Prelado. Ya logró fundar un colegio para niñas que marcha bien, y ahora quiere seguir con otro de niños, con tanta mayor razón en cuanto juzga que ese colegio ó escuela podrá ser el germen del futuro seminario. Para esa fundación necesita nuestra cooperación y nuestro auxilio, yo me permití ofrecerle que contribuiría con $10 mensuales para la implantación y sostén de la escuela y los sacerdotes residentes aquí quisieron contribuir con la misma suma cada uno; ¿querrá U. ser menos que los demás? Persuadido de la importancia de la fundación, estoy seguro que también U. contribuirá del mismo modo con igual suma para una obra tan digna y meritoria y desde luego mando a U. las gracias anticipadamente a nombre mío y de nuestro Prelado, que en la cooperación de su clero diocesano, ve una señal evidente de la prosperidad para el futuro plantel.10

 
Partida de bautizo de Francisco de Borja García Fernández, realizado por Fr. Narciso Sansores
 

Siendo Vicario General, el 30 de noviembre de 1911 el P. García mandó escribir algunas anotaciones relativas a los bienes dejados por el Obispo Anesagasti –fallecido el año anterior- y también algunas disposiciones sobre un dinero que el propio P. García legaba para ayudar a la formación de los futuros sacerdotes diocesanos:

Hago igualmente constar que los tres mil y pico de pesos que yo he suministrado y dos mil que antes di al Obispado de Campeche, es mi entera voluntad que queden á favor del Obispado y á disposición del Ilmo. Sr. Obispo de Campeche y que mis herederos han de respetar y por ningún motivo exigir. Quiero que esta suma permanezca después de mis días á perpetuidad y sólo se disponga de los intereses para sostener los gastos de formación de sacerdotes para servicio de la Diócesis de Campeche, y con otra suma de igual hasta completar á diez mil pesos que mi albacea ingresará lo más pronto posible. […] La obligación de los diez mil pesos á que antes me referí, consistirá en aplicar una misa mensual por los años que vengan a perpetuidad por mi alma y cada año se celebren de una manera sencilla y pobre las honras de aniversario. 11

Por los años de gobierno pastoral del Obispo Vicente Castellanos, tratando de suplir la carencia de Seminario, el Pbro. Francisco García Fernández tomó bajo su responsabilidad un joven en el que vislumbró materia humana adecuada para dedicarse al sacerdocio de Cristo. Después de haberlo educado por su cuenta lo presentó para que fuera examinado en latín. Fue aprobado e inició los estudios de filosofía.12 También en tiempos de Mons. Castellanos el P. García pagó $200.00 de la pensión del niño Fernando Álvarez García, que junto con Francisco Quevedo, fueron enviados al Seminario Conciliar de México el 26 de noviembre de 1919; el resto de la pensión de Fernando, es decir, $100.00, fueron pagados por la diócesis, y Francisco iba becado por el Arzobispo de México.13 El 4 de mayo de 1920 se giraron al Seminario de  México $200.00 para gastos de los seminaristas campechanos, $100.00 por cuenta del P. García Fernández y $100.00 por cuenta del Sr. Obispo.14

Y no solo dio dinero para la educación de los niños y jóvenes, sino que él mismo puso en funcionamiento una escuela –especialmente niños pobres- en lo que fue el antiguo convento franciscano de San Luis Obispo de su pueblo natal. De ella salieron varios profesionistas y sacerdotes. Entre estos últimos se pueden mencionar al Pbro. Luis Higinio Maldonado y Cohuó (que entre sus diferentes servicios se desempeñó como Prosecretario de Cámara y Gobierno, párroco de la Catedral, consultor diocesano y Vicario Capitular de la diócesis y finalmente se incardinó a la Arquidiócesis de Yucatán), R. P. Mauricio Petul (grande apóstol de la Congregación de la Misión), Pbro. Lorenzo García Ortega (que muchos años fue párroco de Hecelchakán) y Pbro. Mons. Gonzalo Balmes Noceda (otro clérigo calkiniense de quien es necesario escribir algunas páginas aparte).

 
Documento del Archivo Parroquial
 

Con casi 88 años a cuestas, el Pbro. Francisco García Fernández falleció en la ciudad de Mérida, Yuc., el 16 de julio de 1940. Una pequeña lápida en la pared izquierda del presbiterio de la parroquia de San Luis Obispo, donde -como reza la inscripción- “desempeñó por largos años su ministerio sacerdotal con verdadero celo apostólico”, indica el sitio en el que reposan sus restos mortales.

 
1 Cf. ARANDA GONZÁLEZ, Mario H., Galería de Educadores Peninsulares, Maldonado Editores, Yucatán, Méx., 1990, p. 77.
2 Cf. Libro de Providencias y Licencias, Núm. 1651, caja 243, fol. 83, Archivo Histórico de la Diócesis  (en adelante AHDC).
3 Cf. Ibid., fol. 86.
4 Cf. Ibid., fol. 102.
5 Cf. La lectura del domingo. Semanario Católico, Año I, Núm. 26, Campeche, Mayo 26 de 1912, p. 50, Núm. 1723, caja 247, AHDC; Libro de Providencias y Licencias…, fol. 133.
6 Cf. Carta de Mons. Francisco González Arias al Apostólico en México Mons. Leopoldo Ruiz, Delegado,  5 de Julio de 1929, en Legajo y expediente de Cartas, cuentas y documentos, Núm. 1458, caja 224, AHDC.
7 Cf. Expedientes y legajos de cartas, cuentas y documentos, Núm. 1458, caja 224, AHDC.
8 Cf. Libro de Mandatos (Mandatos 19), fol. 12, Archivo Parroquial de Calkiní (en adelante APCal).
9 Según el Expedientes y legajos de cartas, cuentas y documentos, Núm. 1458, caja 224, AHDC, el nombramiento del P. Maldonado fue el 4 de septiembre. En cambio en el Libro de Mandatos (Mandatos 19), fol. 12bis., APCal, y en el Legajo de informes, oficios y acuses de recibos, Núm. 1506, caja 231, AHDC, se dice que fue el día 8.
10 D – Correspondencia 1900…, caja 39, APCal.
11 Libro de Providencias y Licencias…, fol. 121.
12 Cf. Ibid., fol. 139.
13 Cf. Ibid., fol. 180.
14 Cf. Ibid., fol. 183.
 

Pbro. Armando José Rosado Cel.
Roma, Italia, 5 de noviembre de 2012.

 
Lápida de Francisco García Fernández en la Parroquia de San Luis Obispo
 
 
 
Fuente: Oficina Parroquial, 11-12 de noviembre de 2012 / Fotos: Pbro. José Luis Canto Sosa