El
tema del goleo es muy especial. Los árbitros no
siempre registran los nombres de los autores de los tantos;
esperan el final de los cotejos para preguntarle a los
capitanes de clubes. Éstos, en ocasiones, no son
sinceros, ya que favorecen a sus delanteros predilectos,
dándoles la autoría de las anotaciones,
lo que beneficia a unos cuantos; y -al mismo tiempo- relega
a otros compañeros en la tabla de goleo individual.
Ojalá
y se resuelva esta anomalía que se comenta desde
hace varios años, ya que se observa el favoritismo
hacia algunos deportistas, que en realidad no necesitan
de esas triquiñuelas para agenciarte el título
de campeón goleador. El presidente de la Liga argumenta
que así le entregan las cédulas arbitrales.
Entonces,
hay que instruir a los silbantes para que lleven un buen
control de los nombres correctos de los anotadores; y
orientarlos para que los datos sean fidedignos, es decir,
que no les "cuenten".
A
veces, surgen dudas, ya que en algunas jornadas los nazarenos
registran el primer nombre y el primer apellido del jugador,
y en otras el segundo nombre y el segundo apellido del
mismo jugador, lo que no permite sumar debidamente sus
tantos.
También
se debe tener cuidado en la elaboración de las
credenciales; hay que asentar los nombres exactos, de
acuerdo al acta de nacimiento de cada futbolista que milita
en este circuito. |