Estamos viviendo en este momento histórico, en que nos sentimos oprimidos por la violencia y muchas otras cosas, pero qué hemos hecho. Hay que abrir el corazón para que Jesús sea nuestro guía, para que en medio de este ambiente tan complejo que nos rebasa, podamos ser un signo de esperanza.
Nuestro compromiso de hoy tiene que ser así, no podemos esperar que él lo venga hacer, como el arcángel Gabriel le dijo a María, esto no puede seguir, él ha hecho lo que tiene que hacer y cada uno de nosotros debemos de seguir su ejemplo, no convertir la Navidad en dar cosas materiales, efímeras; dar nuestra persona al servicio esel mejor regalo.
Él vino a traer paz, luz, alegría y la salvación; seguir comprometidos, de ser sus manos, sus pies para servir, para que se haga presente en todos los hogares en esta Navidad, servir y dar es el mejor regalo de Jesús...
Al finalizar su homilía, el prelado envió su felicitación a todo el pueblo de Calkiní, deseando de corazón paz, armonía, y que Dios nos siga bendiciendo con salud...
Como ya es tradición, el párroco cargó en sus manos la imagen del Niño Dios, para que los feligreses le rindieran la Adoración al Niño.
El coro de voces "Berith" tuvo a su cargo los cantos de la celebración.