La mayor parte del Novenario se efectuó en domicilios aledaños, consistente en misas y rosarios, a las 17:00, 18:00 ó 19:00 hrs.; sólo el domingo 18 la misa fue a las 10:00 hrs. (en el pequeño templo).
En la homilía, el padre Francisco Javier mencionó: "Esta es una fiesta que más regocijo provoca en la Iglesia después de la de María y San José; porque Juan el Bautista es el que anuncia la venida del Mesías, proclama el año de gracia... Abre el cielo (que se había cerrado) por el arrepentimiento y con los actos sacramentales del pueblo de Israel".
También señaló: "Qué grande es constatar la grandeza de Dios, a través de este personaje (...) Juan significa Dios se ha compadecido. Por eso Isaías dice que se lengua es una espada afilada, porque Juan hablaba con la verdad".