Amados hermanos en el Señor, la fiesta que hoy celebramos es la presentación del niño Jesús en el templo, antigua tradición que nos recuerda que todo hijo de varón debía ser presentado junto con dos palomas o pichones, esto se hacía de acuerdo al poder económico de sus padres; la clase alta ofrecía un toro, la clase media un cabrito y la clase pobre dos palomas, ya que Jesús nace pobre en un pesebre, ahí nace el autor de la vida, dueño de todas las cosas hermosas de la naturaleza entera.
El día que se presentó al niño, ahí estaban el anciano Simeón (el que espera) y su esposa Ana, quienes dieron gracias a Dios, ya que esperaron muchos años, esperando ver a Jesús por lo que Simeón dijo: "ya puedo morir en paz... porque he contemplado a tu hijo Señor, él será Gloria para tu pueblo Israel...
Esta costumbre se realizaba después de los 40 días del nacimiento de cualquier niño, y ofrecer a Dios el fruto de su vientre. Esta costumbre se origina del paganismo y en México es una gran fiesta, misma que se celebra a nivel mundial. Qué hermoso es contemplar esta luz de las velas que significa la luz de Dios e ilumina nuestras tinieblas; así lo dice San Lucas, él es rey de reyes y su gracia y luz se manifiesta e ilumina nuestras vidas... Gloria a Dios...
Por último, se realizó la bendición de imágenes del Niño Dios y otras.
Se llevaron a cabo las bendiciones de velas en diferentes celebraciones, a las 8:00 am., 12:00 del mediodía, 5:00 y 7:00 pm.