Reseña
histórica (versión
preliminar)
La
Capilla de San Judas Tadeo está ubicada en la calle 17-A
x 24, en El Ceibo, un sector del barrio San Luis Obispo. Su fundación
fue el 9 de septiembre de 1989.
El
Comité integrado por las señoras Aurora Güemez,
Elena Farfán, Onorina Maas y María Jesús Ordóñez,
compraron el terreno, donde se edificó poco a poco la iglesia,
al señor Benjamín Pacheco, en el lugar donde funcionó
una cordelería hace varias décadas. El trato de la
adquisición fue de 15 m de largo x 10 m de ancho; a la hora
de medir, les entregaron 10 m x 5 m, como quedó entonces.
El costo fue de $3,500.00.
El
motivo de la creación del templo, fue porque Aurora Güemez
soñó, durante noches continuas que San Judas Tadeo
le pedía levantar un sitio para su veneración, en
El Ceibo. Eso la impulsó a reunirse con las personas mencionadas,
aunque ella radicaba cerca de la parroquia.
Los
cimientos de la capilla fueron realizador por el albañil
Isidro Aké y su suego, Eudaldo Maas, el 9 de septiembre,
como se mencionó en el primer párrafo. Algunos materiales
fueron donados y otros conseguidos con la cooperación de
vecinos y de habitantes de la localidad. También, se hicieron
ventas de panuchos, tamales y se efectuaron bazares, con las ropas
regaladas por familiares y amigos.
En
noviembre del mismo año, quedó nivelado el trabajo,
faltando el techo, que llevaría tres vigas de concreto en
forma de nave, y que tendría un costo de $900.00 cada una.
El Pbro. Antonio Hernández Guillén extendió
una orden para que se pidiera ayuda económica de casa en
casa. Se juntaron $2,100.00. El techo se hizo con ese dinero, aunque
se necesitó otra cantidad, que fue reunida con donaciones
de gente generosa, y de la cotización entre los esposos de
las socias fundadoras.
El
17 de marzo de 1990, Ruth Cuevas Sánchez envió una
imagen de San Judas Tadeo, desde la ciudad de México donde
radica. Al ser avisadas por ésta, se construyó el
altar con ladrillos que donó un hijo de don Enrique Castellanos.
Al llegar la figura, el día siguiente, fue avisado el párroco
(padre Antonio), quien bendijo la imagen y aplicó una misa
de acción de gracias. Doña Aurora, prima de Ruth,
desde el inicio del funcionamiento de la sede, dio una imagen pequeña
del santo.
En
1991, se unieron al trabajo de la capilla María del Carmen
Uc, Ángela Escamilla Caraveo y Rosario Maas Sosa, quienes
más tarde, siendo párroco el Pbro. Filiberto Campos
Carrillo, formarían parte de miniequipos. En ese año,
se comenta que familiares de María Jesús Ordóñez,
instalaron luz eléctrica en el interior de la capilla, a
la que se le puso el piso el 10 de junio de 1993, al morir doña
Chucha, ya que ella pidió ser velada en esa iglesia; lo que
se cumplió con la donación de ladrillos por el Ayuntamiento,
y de materiales por Gonzalo Sanguino.
El
24 de septiembre del mismo año, Amador Naal regaló
las imagen en bulto de San Martín y del Niño de Atocha.
Varias personas del rumbo también aportaron el costo de campanas,
colocadas en una torre, que luego fueron sustituidas al construirse
el campanario, entre los años 2000 y 2001. Funcionarios de
la administración municipal y otras personas obsequiaron
las tres campanas.
En
ese tiempo, la alcaldesa (Sonia Cuevas Kantún) cooperó
con la adquisición de las puertas de madera y un ventanal.
En
el 2002, Carmita Uc y Rosario Maas optaron por cambiar las puertas
y la ventana, ya que resultaron malas. Invitaron a la feligresía
del barrio y de la ciudad a cooperar. Reunieron la cantidad de $14,000.00,
que utilizaron en dicha obra, y en la marquesina que se puso para
proteger -del sol- la puerta de la entrada principal.
En
la capilla se celebran misas (cada mes), rosarios, catecismo, Hora
Santa, y se cuenta con la asistencia de Ministros Extraordinarios
de la Sagrada Comunión, desde el 2000, aproximadamente, en
el siguiente orden: Marco Antonio González, Manuel Mis, Lorenzo
Chan, Luis López Rodríguez, Margarita Puc Tuz, Verónica
Ucan (dos veces), María Antonia Chuc Madera, Francisca Cuevas
(dos veces), Librada Kantún, José Argimiro Lira, Paula
López, Consuelo Ortiz Lizarraga, Gilda Puc Uc y Severiano
Tun (agosto de 2005).
La
responsabilidad del mantenimiento y limpieza del templo recayó
en las fundadoras de 1989 a 1999, año en que se integró
el miniequipo, con Ángela Escamilla (coordinadora), Rosario
Maas (tesorera) y Alberto Kú (ayudante de sacristán).
Durante muchos años, Melchor Iván Herrera Farfán
fue ayudante de sacristán; su mamá, Elena Farfán,
ha organizado y participado en actividades cotidianas, contando
con el apoyo de Carmita Uc y Rosario Maas. Luego
se formaron otros grupos, con la colaboración de Rosa Isela
Canul, Gloria Reyna Ek, Matilde Uc Ac, Florinda Sosa Cabrera, entre
otras señoras.
El
actual miniequipo está integrado por Matilde Uc (coordinadora),
Elena Farfán (secretaria) y Rosa López Mosqueda (tesorera).
Ramona Hau Kantún es la encargada de la llave, desde que
falleció Melchor Herrera (en agosto de 2005).
Con
motivo de la Fiesta en honor del Cristo de la Misericordia, el 24
y 25 de octubre se llevan al cabo la entrada y salida del Gremio
de San Judas Tadeo. Un comité organiza la peregrinación
hacia la parroquia, con la imagen del patrono, flores, banderolas,
estandartes y música de charanga. Dicho Gremio sustituyó
en la década de 1990 al de los Alarifes, en las fechas citadas.
Manuel Caamal ha encabezado la comitiva en varias ocasiones. A la
par, un Gremio de Niños salía de la capilla, el sábado
de la mitad de ese mes y entraba el domingo. En tiempos del padre
Filiberto Campos Carrillo (1996-2000) se cambió la mecánica,
tocándole cada año a un barrio, con la asistencia
de niños del Catecismo.
Calkiní,
Campeche, 8 de septiembre de 2005.
Fuentes:
Texto de Elena Farfán Chan. / María del Carmen Uc
/ Manuel Briceño Blanco / Matilde Uc Ac / Marzo de 2001 -
Septiembre de 2005 / Otros // Foto: Santiago Canto Sosa, 2005. |