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Texto
copiado, literalmente, de las páginas 59 y 60 del
libro "Historia Gráfica de Calkiní",
de Manuel Herrera Pech.

1865,
el día 9 de Diciembre a las 8 de la noche, bajo una pertinaz
llovizna, entró la carroza a Calkiní, que conducía
a la bella CARLOTA AMALIA; emperatriz de México, la calle
estaba llena de curiosos, con deseos de conocerla, la aglomeración
se formó frente al Palacio Municipal.
La
emperatriz salió de las ruinas de Uxmal, después desayunó
en Bécal, en casa del Sr. Cura y luego de oir misa, pidió
ser conducida al pueblo de Halachó, de donde salió
a las seis y media, razón de su retrazo.
La
acompañaba una muchacha originaria de Campeche, sobrina de
Estrada Gutiérrez, Según una carta dirigida a su abuela,
en dicha carta hacía alusión de la belleza de su dama
de compañía y la comparaba con la belleza de su abuela.
Se
alojó en la casa del padre Pérez, hoy propiedad del
Sr. Gonzalo Baeza y Sra. Ernestina Medrano de Baeza, en donde escuchó
misa al día siguiente.
Al
escuchar el sonido de la campana principal de la iglesia, pidió
una explicación de la sonoridad y manifestó el deseo
de llevársela. ( La campana tiene un sonido muy hermoso,
por la liga de oro en su construcción).
Al
día siguiente, partió rumbo a la ciudad de Campeche
a su paso por Dzitbalché, saludó a las autoridades
y a las personas que la esperaban.
En
Hecelchacán descansó durante una hora, en la casa
del Sr. Maximiliano Avila, al enterarse de que el hijo mayor del
dueño de la casa, llevaba el nombre de su esposo el emperador,
le obsequió un reloj de bolsillo.
(Tratando
de confirmar lo del obsequio del reloj, entrevisté al Sr.
Maximilano Avila Barbosa, quién lo recordó, con mucha
tristeza, porque sin pensar en el valor histórico, lo vendió
en $2.50, granjeandose una buena paliza de su padre, como premio.
(Manuel
Herrera Pech)
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