El corazón de Ah-Canul 2

No. 2

Tema de actualidad:

 

Señalización de sitios históricos

 

Lilia Raquel Suárez Hernández

 

La ciudad de Calkiní, así como las juntas municipales de Dzitbalché, Bécal y Nunkiní, tienen una historia que es preciso redactar, preservar y difundir entre las nuevas generaciones.

Así mismo, como un medio que contribuya a consolidar nuestra identidad y nuestros valores histórico-sociales, es necesario destacar los sitios y edificios que son parte de la historia local, y que en ocasiones, están afectados por el olvido, el descuido o la negligencia de quien debiera rescatarlos y exponerlos a la atención de propios y extraños.

Quiero proponer, en primer término, a las autoridades municipales y a las del Instituto Nacional de Antropología e Historia, así como a las sociedades culturales y asociaciones civiles, que se coordinen para que en las comunidades del municipio de Calkiní, comenzando por la cabecera municipal y las juntas municipales, se lleve a cabo un programa de identificación y señalización mediante placas –no metálicas, no de granito, no de cantera, sino a modo como están en el centro histórico de la capital del estado- de todos aquellos sitios o construcciones que son parte de la historia de cada comunidad.

Así, por ejemplo, en la ciudad de Calkiní, es necesario resaltar, cuando menos, los siguientes lugares:

* El sitio conocido como Tuuk-Kaan.
* La iglesia de San Luis Obispo.
* La casa donde pernoctó la emperatriz Carlota en 1865.
* El sitio donde fueron fusilados imperialistas campechanos en el año de 1867.
* El palacio municipal.
* La Chen Noria.

Y así proceder con cada una de las juntas municipales que también tienen su historia.