CORO
De Campeche los cantos sublimes;
del estudio el eterno fervor,
y en los campos, mi escuela, redimes,
el influjo de tierras en flor.
I
Del saber y la ciencia has nacido,
que en el pueblo presume la gloria;
es del tiempo gradual la memoria
y del triunfo tu cálida faz.
¡Oh! taller de incansables labores
no hay barreras que frenen tu paso,
ni cadenas que tienda el ocaso,
sólo metas de sólida paz.
II
Entre alegres sonrisas y abrazos
tu camino se escribe con oro,
que retumba en el eco sonoro
como el trueno de vasto fulgor.
Los ansiosos anhelos que sueña
de tus hombres la vida encantada
son del cielo la fija mirada
y del fruto el audaz pescador.
III
Cuando sientas que el gozo se escapa
en el mástil fugaz de la vera
acaricia mi frente sincera
y bendice confiada la unión.
Mientras dure mi pecho en la cima
que la fuerza corona con flores
te daré del amor sus colores
y del mundo la gran ilusión.
IV
En rincones de pueblos humildes
llevaré la cultura, gigante,
donde ansioso comprenda el infante
la importancia de la educación.
Con las manos tomadas por siempre
individuos triunfantes veremos;
mil recuerdos solemnes labremos
donde luzca su amor la nación.
V
La batalla aparece entre nubes…
es la lucha, la usual valentía;
por la vida de muchos la mía
yo sin miedo entregara veloz.
Los derechos del hombre respeten
los humanos, que escuchen tu norma,
y las letras que el aire conforma
¡hoy valoren tu nombre y tu voz!
CORO
De Campeche los cantos sublimes
del estudio el eterno fervor,
y en los campos, mi escuela, redimes,
el influjo de tierras en flor. |